viernes, 13 de abril de 2012
El negocio de Caine
El padre de Caine, un niño de Los Angeles de 9 años, tenía una tienda de repuestos de automóviles que no funcionaba muy bien. Con la crisis el negocio iba de mal en peor y lo único que acumulaba eran cajas de cartón.
Un día el pequeño Caine empezó a ensamblar esas cajas de cartón y a montar unas máquinas recreativas caseras. Decidió montar un negocio para conseguir fondos para ir a la universidad.
El Boom de su negocio vino cuando uno de los clientes del padre de Caine decidió montar un video y subirlo a internet. La viralidad y las redes sociales han hecho el resto…
A día de hoy Caine ha recaudado más de 100.000 dólares para ir a la universidad.
El video es precioso y se pueden extraer muchas conclusiones. Me quedo con una: “Un adulto creativo es un niño que ha sobrevivido”.
miércoles, 8 de diciembre de 2010
domingo, 18 de abril de 2010
El Circo de la Mariposa
Ahora nos hemos encontrado con un inspirador cortometraje suyo en la red.
jueves, 15 de abril de 2010
Con los ojos brillantes: Benjamin Zander
También tiene una amplia carrera dando conferencias sobre liderazgo y es co-autor con su pareja,Rosamund Stone Zander, del libro El Arte De Lo Posible (en inglés The Art of Possibility: Transforming Professional and Personal Life ) que ha sido traducido a 17 idiomas.
Esta charla fue dada en Monterey, California en febrero del 2008, en la conferencia anual de Tecnología, Entretenimiento y Diseño (TED).
miércoles, 11 de noviembre de 2009
La Mayoria.
Me dejó bastante impactado. A la vez que inesperado en la pelicula, me resultó muy veraz en la realidad.
Esa misma semana en el suplemento semanal [nº 1147] del periodico me encuentro un articulo de Paulo Coelho, hablando sobre como crear condiciones ideales en nuestro entorno que nos sean beneficiosas. En la introducción comenta:
"...Los verdaderos hombres y mujeres son los que crean las condiciones ideales.
-¿Cómo se puede hacer tal cosa?
-Un chino sabio ya dio la solución hace miles de años: hay que cumplir cinco puntos, es necesario saber que hay que comenzar por respetearse a uno mismo y por concentrarse en lo que deseamos.
-¿Cómo sabemos lo que deseamos?
-Cuando nos sentimos bien al realizar determinada tarea.
Por consiguiente, todo lo que nos hace perder el entusiasmo y el respeto por nosotros mismos es nocivo, aunque conlleve poder, dinero o éxito. Ya he visto a mucha gente asfixiada por el éxito, cometiendo errores que acababan destruyendo un trabajo de años, abandonándose a borracheras monumentales o volviéndose agresivos, rigurosos o amargos. Estas personas están lejos de sí mismas y lejos de los demás..."
Es posible que ambas ideas caminen de la mano, creo que si somos capaces de saber lo que deseamos y asi sentirnos bien al realizar nuestras actividades podremos conseguir que los dias de nuestra vida no caigan en el pozo del olvido.
En algún post anterior haciamos referencia a la pregunta ¿Para que? Es momento de complementarla con otra, posiblemente la pregunta más dificil ¿qué quiero?
lunes, 30 de marzo de 2009
De otra pasta

Me gusta leer a Vicens Castellanos. Es, por llamarlo de alguna forma, un economista muy espiritual. En su blog es sencillo encontrar post donde mezcla economía familiar con Krishnamurti. Gracias a su último post descubro a Albert Casals un muchacho catalán de 18 años a quien una leucemia infantil le condenó a una silla de ruedas desde niño.
Hacía mucho tiempo que no sentía tanto al leer una entrevista. En los últimos cuatro años Albert se ha dedicado a viajar por todo el mundo con su silla de ruedas. Me fascina el positivismo y la manera de afrontar la vida de este chico. Transcribo la entrevista para compartirla con vosotros. Todavía me sigue resonando el la cabeza la siguiente frase: "Cuando haces lo que de verdad quieres, el universo entero conspira a tu favor. Mira alrededor y decide: tú puedes elegir vivir triste o contento. Yo elijo la felicidad. No veo entre nosotros razones para ser infeliz".
- ¿Desde cuándo vas en silla de ruedas?
- Desde los ocho años. Tuve mononucleosis y leucemia: o me trataban a saco, con riesgo de provocarme alguna discapacidad, o me moría.
- Y fueron a saco.
- Sí. ¡Y el resultado ha sido perfecto!
- ¿No te importa la silla de ruedas?
- Si hubiese querido ser futbolista… ¡Pero no hay nada que yo no pueda hacer en mi silla!
- ¿No?
- Subo, bajo, entro, salgo, he atravesado selvas y playas, he viajado por Francia, Italia, Grecia, Alemania, Escocia, Tailandia, Malasia, Singapur… Acabo de regresar de un viaje de seis meses por toda Sudamérica…
- ¿Con quién viajas?
- Me gusta viajar solo.
- ¿En silla de ruedas… ¡y solo!?
- La silla es más ventaja que inconveniente: la gente te pregunta qué te pasa, de dónde vienes…, y así haces un montón de amigos.
- ¿Desde cuándo viajas así?
- A los catorce años les dije a mis padres que me iba. Fue muy duro para ellos permitir mi felicidad. Pusieron una condición: el primer viaje lo haría acompañado por mi padre. Fuimos a Bruselas y aprendí cosas útiles para viajar. Y, a partir de los quince años, ya he hecho todos esos viajes yo solo.
- ¿Y qué dicen hoy tus padres?
- Sufren un poco, pero están contentos viéndome contento. Agradezco que se hayan esforzado tanto en no ayudarme, en no decirme: “Esto no puedes hacerlo porque vas en silla de ruedas”. Ellos facilitan mi felicidad.
- ¿Eres feliz, pues?
- Plenamente, pues no hago nada que no quiera hacer en cada momento. Ahora me apetece hablar contigo, y si no, no estaría aquí.
- ¿Con qué dinero viajas?
- Con tres euros al día.
- No es posible.
- Hace seis meses salí de casa con 20 euros para irme a Sudamérica, ¡y he vuelto con 20 euros en el bolsillo!
- Pero… ¿y dónde duermes, y cómo comes y… cómo lo haces?
- ¿Por qué nos complicamos tanto la vida? Siempre hay dónde dormir, siempre hay algo que comer. Conoces a gente, y todo fluye. ¡Qué sencillo es el mundo! Lo he entendido viajando. Bastan cuatro cosas: dormir, comer, ducharse y hacer amigos.
- Dicho así, sí parece fácil.
- Claro. ¿Qué impide a todos los europeos hacerse vagabundos? Es maravilloso…
- ¿Qué buscas en tus viajes?
- Ver cómo vive la gente, ver cómo son, conocerles, vivir con ellos, ser su amigo.
- ¿Y qué opinan tus amigos de aquí?
- Me entienden, mis amigos son como yo: todos están haciendo lo que desean hacer, aunque a ellos no les apetece viajar.
- ¿No te da miedo viajar solo?
- ¿Qué puede pasarme peor que no realizar mis sueños?
- Pueden robarte…
- Al poco tiempo volveré a tener lo necesario, ¡seguro! Y nunca podrán robarme lo vivido.
- …puedes sufrir un accidente, morir…
- Aun así, habría hecho lo que realmente quería, ¡habría sido más feliz que quedándome aquí contra mi deseo!
- ¿Qué haces al llegar a un sitio nuevo?
- Voy a un parque, a una plaza, saco mis naipes… Al cabo de un rato hay niños, ¡y luego medio pueblo está alrededor!
- ¿Qué te dice la gente nueva con la que te vas encontrando?
- Los adultos repiten dos preguntas: “¿De dónde sales?”, “¿Y tus padres?”. Algunos se escandalizaban de mis padres por dejarme solo… Alguna vez la policía me ha detenido por si me había escapado… Un niño solo por el mundo, feliz…, ¿qué tiene de malo?
- Hombre…
- Ahora, ya con 18 años cumplidos, ¡soy libre!
- ¿Qué llevas en tu mochila?
- Una libreta, algún libro, un boli, una linterna, los naipes para juegos de manos, jabón, cojín, dos pantalones y dos camisetas, calzoncillos, chaqueta, botiquín, la tienda de campaña y el kit de reparación de la silla.
- Dime lugares en que hayas dormido.
Playas, vagones de tren, parques, estaciones, coches, campos, comisarías, castillos en ruinas, casas abandonadas, casas de gente, cuevas, mansiones…
- ¿Cuál ha sido el mejor momento?
Viajar de noche en la caja de un camión en marcha, destapada. Podía sacar la cabeza al viento o acurrucarme. Fue chulísimo.
- ¿Y tu momento más peligroso?
He estado a punto de palmar volcando en un camión, y atravesando una selva con vampiros, y en una lancha de traficantes de motores entre islas caribeñas, zarandeados por una tormenta con olas de cinco metros: me golpeé, caí al agua inconsciente… y pudieron rescatarme por los pelos.
- ¿Qué planes tienes ahora?
- Recorrer toda el África oriental hasta llegar a Madagascar.
- ¿Nada te frena?
- Cuando haces lo que de verdad quieres, el universo entero conspira a tu favor. Mira alrededor y decide: tú puedes elegir vivir triste o contento. Yo elijo la felicidad. No veo entre nosotros razones para ser infeliz.
- ¿Y no piensas estudiar, trabajar…?
- No, si no me divierte. Me gustaría ser mediador o acoger niños… A veces me dicen: “si no trabajas, ¡de viejo serás pobre!”. Pero, si llego a viejo, ¡tendré amigos por todo el mundo! ¿Se puede tener más?
jueves, 5 de febrero de 2009
¿Matan en la escuela la creatividad?
Con esta provocativa pregunta Sir Ken Robinson aprieta el gatillo del arma que apunta nuestras cabezas.
2 años de preescolar + 8 años de Educación General Básica + 3 años de Bachillerato Unificado Polivalente + 1 año de Curso de Orientación Universitaria + 6 años de Universidad = 20¿?
lunes, 22 de diciembre de 2008
¡Hay que cantar más!
Las buenas noticias siguieron al día siguiente cuando me descubrí de nuevo cantando pero esta vez en la ducha. ¿Será que estoy más feliz?- pensé.
A donde voy es que cantar nos hace felices. La voz es un medio de expresión y de liberación se emociones. Además genera autoestima (en algunos casos no...) y ayuda a desarrollar la memoria.
Canta y que el sonido vibre por todo tu cuerpo... siéntelo... que te inunde su poder terapéutico!
Discover Nena Daconte!
Me permito así presentaros Deezer. Es la última página web que he descubierto para escuchar música online. Así que ahora os recomiendo que busquéis vuestro autor favorito, pongáis el volumen alto y os dejéis llevar...
lunes, 6 de octubre de 2008
10 millones de dolares para cambiar el mundo
jueves, 14 de agosto de 2008
jueves, 7 de agosto de 2008
De otro mundo
No importa cual sea el trabajo...
Para mi, sin lugar a dudas el mejor momento televisivo de este verano.
miércoles, 25 de junio de 2008
Respirar es un milagro, SE AGRADECIDO
El caso más típico es cuando enfermamos o cuando tenemos que estar varios días en cama o por ejemplo cuando visitamos a algún familiar que está en el hospital. Parece que solo en ese tipo de situaciones nos damos cuenta de la suerte que tenemos.
Por qué somos tan desagradecidos?
Tampoco es cuestión de dar las gracias constantemente pero sí de ser conscientes que respirar es un milagro.
Cuando recibimos un servicio que no nos gusta es muy sencillo el criticarlo sin embargo parece complicado la situación opuesta. Particularmente me gusta mostrar mi gratitud cuando estoy incluso en reuniones con mis amigos. “Gracias por estar aquí chicos” (lo cual solía verse respondido por una mirada de incredulidad en las primeras ocasiones y ahora con una complicidad y unos abrazos súper enriquecedores...)
Agradece todas las cosas, desde las críticas hasta las experiencias más duras. Estas situaciones son fases de aprendizaje. Recuerdo una entrevista de trabajo que tuve hace un tiempo cuyo rechazo provocó cierto bajón de autoestima. Ahora, mirando retrospectivamente, agradezco esa situación porque me llevó a aprender cosas de mi mismo y a encontrar otro trabajo mucho mejor que el que me ofrecían (nunca se sabe…)
Es importante expresar cuando nos encontramos bien, no solamente cuando no estamos a gusto. Las palabras de agradecimiento son fáciles de escuchar pero complicadas de pronunciar. Mostrando agradecimiento el positivismo empieza a llenar nuestras vidas.
Gracias al Sol, a las Plantas, al Agua, a mi Gente, a mi no Gente y a todas las cosas que tienen valor antes de perderlas. Es decir, gracias a TODO.
GRACIAS A LA VIDA.
lunes, 2 de junio de 2008
La visión del enamorado, mirada entusiasta.
La ciencia atribuye la capacidad de enamorarse a complejas reacciones químicas que tienen lugar en el cerebro. Éste movido por las emociones, produce unas sustancias químicas llamadas hormonas endógenas, que hacen que la persona eleve su autoestima, experimente sensación de euforia, se sienta animada, alegre y vigorosa. Si hay abundancia de estas “drogas naturales de la felicidad” hay inteligencia emocional e interpersonal. La persona se siente ubicada, sabe quién es, a dónde va, controla sus emociones, conoce sus habilidades, sus talentos y se siente dueña de sí misma.
En un reciente trabajo de unos investigadores de la Universidad College de Londres, y tras captar multitud de imágenes de cerebros enamorados, comprobaron que ante la visión del ser amado se activan determinadas zonas del cerebro, (entre ellas el córtex que curiosamente también responde al estímulo de drogas sintéticas), produciendo sensaciones de euforia. Pero lo sorprendente del nuevo estudio es que además, las áreas encargadas de realizar juicios sociales, y por tanto de someter al prójimo a valoración, se inactivaban. No creo que esto signifique que nos volvamos “ciegos" ante nuestro amor, sino todo lo contrario. Quizá sea en estos casos en los que al bajar la guardia, el amor como un pequeño mago nos ayuda a descubrir los tesoros que todos tenemos escondidos… Es entonces una luz que recogemos para enfocarla sobre una persona o una cosa, es un viaje hacia lo íntimo, es el afán de abandonar la periferia del ser amado que se ofrece por igual a todo el mundo y apoderarse de su intimidad latente, secreta… Así que, ¿por qué no mirar a la vida desde el punto de visita del entusiasta o enamorado?...
Si el optimismo significa creer que algo favorable va a ocurrir, incluso anhelar que esto ocurra, ver el lado positivo de las cosas, tener una postura amable ante los hechos que ocurren. El entusiasmo en cambio es acción y transformación, es la reconciliación entre uno mismo y los hechos. Es creer en nuestra capacidad de transformar las cosas, en nosotros mismos, en los demás, en la fuerza que todos tenemos para transformar el mundo y nuestra propia realidad… Es vocación y devoción por lo que se hace, es entender a otros desde la fuerza que da el creer en nosotros mismos, es mirarse en otro y encontrarse en él y en ti, es potenciar y potenciarse, abrirse y no renunciarse, amar y amarse.... No hay que quedarse esperando a que las condiciones mejoren, que llegue el éxito, que mejore nuestro trabajo. El secreto está dentro de nosotros y no consiste simplemente en pensar que las cosas pueden salir bien, sino en creer que somos capaces de hacerlas bien.
Sentirnos felices es una cuestión de actitud hacia la vida: las “drogas de la felicidad” no se consiguen en el exterior, sino que las creamos mediante una vida llena de amor, entrega y entusiasmo. Debemos amar y disfrutar apasionadamente lo que hacemos. Tener relaciones con personas que nos motivan y enriquecen nuestra fuerza vital.
Debemos dejar de un lado toda negatividad, escepticismo e incredulidad, y ser entusiastas con la vida, con quienes nos rodean y con uno mismo.
Morir es seguro, vivir es lo incierto… Así que hay que vivirse chicos!. Y, es que quizás todo iba mejor cuando besábamos más y pensábamos menos…