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miércoles, 10 de noviembre de 2010

Supongamos que fue Bill Gates

Se supone que Bill Gates volvió recientemente a su antiguo instituto a dar un discurso. Entre todas las cosas que les dijo recalcó 11 reglas de vida para que tuvieran en cuenta los chavales.

No tengo muy claro si realmente Bill Gates dijo esto o no en su antiguo instituto. es una información prescindible. Eso si, hace ya tiempo que echo de menos que alguien en el colegio o en la universidad me hubiese recordado alguna de estas ideas, imperdible la primera, olvidare la ultima.

Regla Uno- La vida no es justa, acostúmbrate a ello.

Regla Dos- Al mundo no le importará tu autoestima. El mundo esperará que logres algo, independientemente de que te sientas bien o no contigo mismo.

Regla Tres- No ganarás 5.000 dolares mensuales justo después de haber salido del instituto y no serás un vicepresidente de una empresa con coche de empresa hasta que hayas terminado el instituto, estudiado y trabajado mucho.

Regla Cuatro- Si piensas que tu profesor es duro, espera a que tengas un jefe. Ese sí que no tendrá vocación de enseñanza ni la paciencia requerida.

Regla Cinco- Dedicarse a voltear hamburguesas no te quita dignidad. Tus abuelos tenían una palabra diferente para describirlo: le llamaban oportunidad.
Regla Seis- Si metes la pata, no es culpa de tus padres, así que no lloriquees por tus errores; aprende de ellos.

Regla Siete- Antes de que nacieras, tus padres no eran tan aburridos como son ahora. Ellos empezaron a serlo por pagar tus cuentas, limpiar tu ropa sucia y escucharte hablar acerca de lo super guay que eres y lo carca que son ellos. Así que antes de emprender tu lucha por las selvas vírgenes contaminadas por la generación de tus padres, inicia el camino limpiando las cosas de tu propia vida, empezando por tu habitación, escritorio, armario y estuche.

Regla Ocho- En la escuela puede haberse eliminado la diferencia entre ganadores y perdedores, pero en la vida real no. En algunas escuelas ya no se pierden años lectivos y te dan las oportunidades que necesites para encontrar la respuesta correcta en tus exámenes y para que tus tareas sean cada vez más fáciles. Eso no tiene ninguna semejanza con la vida real.

Regla Nueve- La vida no se divide en semestres. No tendrás vacaciones de verano largas en lugares lejanos y muy pocos jefes se interesarán en ayudarte a que te encuentres a ti mismo. Todo esto tendrás que hacerlo en tu tiempo libre.

Regla Diez- La televisión no es la vida real. En la vida cotidiana, la gente de verdad tiene que salir del café de la película para irse a trabajar.

Regla Once- Sé amable con los frikis. Existen muchas probabilidades de que termines trabajando para uno de ellos.



jueves, 8 de mayo de 2008

Ideas irracionales. Ellis

Revisando unos escritos el otro día por casa, leí unos apuntes sobre asertividad que alguién de mi familia tenía guardados. Comentaban entre otras cosas algunas ideas irracionales que de algún modo están dentro del subconsciente colectivo. Aquí las expongo ya que alguna de ellas ha pasado por mi mente en varias ocasiones. Estas ideas o creencias irracionales son expuestas por Albert Ellis. Me pareció tan interesante que he buscado algo sobre el autor y su pensamiento. Dejo aqui un par de enlaces: Albert Ellis. ABC emocional.

_La idea de que existe una tremenda necesidad en los adultos de ser amados por otros significativos en prácticamente cualquier actividad; en vez de concentrarse en su propio respeto personal, o buscando aprobación con fines prácticos, y en amar en vez de ser amados.

_La idea de que ciertos actos son feos o perversos, por lo que los demás deben rechazar a las personas que los cometen; en vez de la idea de que ciertos actos son autodefensivos o antisociales, y que las personas que cometan estos actos se comportan de manera estúpida, ignorante o neurótica, y sería mejor que recibieran ayuda. Los comportamientos como estos no hacen que los sujetos que los actúan sean corruptos.

_La idea de que es horrible cuando las cosas no son como nos gustaría que fueran; en vez de considerar la idea de que las cosas están muy mal y por tanto deberíamos cambiar o controlar las condiciones adversas de manera que puedan llegar a ser más satisfactorias; y si esto no es posible tendremos que ir aceptando que algunas cosas son así.

_La idea de que la miseria humana está causada invariablemente por factores externos y se nos impone por gente y eventos extraños a nosotros; en vez de la idea de que la neurosis es causada en su mayoría por el punto de vista que tomamos con respecto a condiciones desafortunadas.

_La idea de que si algo es o podría ser peligroso o aterrador, deberíamos estar tremendamente obsesionados y desaforados con ello; en vez de la idea de que debemos enfrentar de forma franca y directa lo peligroso; y si esto no es posible, aceptar lo inevitable.

_La idea de que es más fácil eludir que enfrentar las dificultades de la vida y las responsabilidades personales; en vez de la idea de que eso que llamamos “dejarlo estar” o “dejarlo pasar” es usualmente mucho más duro a largo plazo.

_La idea de que necesitamos de forma absoluta otra cosa más grande o más fuerte que nosotros en la que apoyarnos; en vez de la idea de que es mejor asumir los riesgos que contempla el pensar y actuar de forma menos dependiente.

_La idea de que siempre debemos ser absolutamente competentes, inteligentes y ambiciosos en todos los aspectos; en vez de la idea de que podríamos haberlo hecho mejor más que necesitar hacerlo siempre bien y aceptarnos como criaturas bastante imperfectas, que tienen limitaciones y falibilidades humanas.

_La idea de que si algo nos afectó considerablemente, permanecerá haciéndolo durante toda nuestra vida; en vez de la idea de que podemos aprender de nuestras experiencias pasadas sin estar extremadamente atados o preocupados por ellas.

_La idea de que debemos tener un control preciso y perfecto sobre las cosas; en vez de la idea de que el mundo está lleno de probabilidades y cambios, y que aún así, debemos disfrutar de la vida a pesar de estos “inconvenientes”.

_La idea de que la felicidad humana puede lograrse a través de la inercia y la inactividad; en vez de la idea de que tendemos a ser felices cuando estamos vitalmente inmersos en actividades dirigidas a la creatividad, o cuando nos embarcamos en proyectos más allá de nosotros o nos damos a los demás.

_La idea de que no tenemos control sobre nuestras emociones y que no podemos evitar sentirnos alterados con respecto a las cosas de la vida; en vez de la idea de que poseemos un control real sobre nuestras emociones destructivas si escogemos trabajar en contra de la hipótesis masturbatoria, la cual usualmente fomentamos.




sábado, 26 de abril de 2008

Sobre la felicidad

Recordatorio... sobre el libro de Adam J. Jackson; los diez secretos de la abundante felicidad.


LEY 1: EL PODER DE LA ACTITUD.

Uno es todo lo feliz que previamente él mismo se ha propuesto serlo.
El problema es que a lo largo de la vida vamos adquiriendo actitudes negativas y ellas son las que realmente nos hacen infelices. Lo que determina nuestros sentimientos sobre los sucesos que ocurren en nuestras vidas no son los propios sucesos, sino el significado que nosotros les demos.
Samuel Johnson: “La fuente de la satisfacción debe surgir de la mente, y quien tenga tan poco conocimiento de la naturaleza humana como para buscar la felicidad cambiando algo que no sea su propia disposición, malgastará su vida en esfuerzos inútiles. Multiplicando la aflicción que intenta eliminar”.


LEY 2: EL PODER DEL CUERPO.

El movimiento afecta a las emociones.
El ejercicio nos libera del estrés y genera ciertas reacciones químicas que hacen que nos sintamos bien.
Uno de los secretos para ser feliz es ser consciente de nuestra postura. Con frecuencia desarrollamos malas posturas y eso nos hace sentirnos deprimidos.
Todavía hay más formas en las que nuestro cuerpo influye en nuestras emociones. La comida por ejemplo. Los alimentos que introducimos en nuestro cuerpo tienen una influencia sobre el modo en que nos sentimos.
Una de las necesidades más abandonadas en lo que respecta al bienestar emocional, está relacionada con la necesidad que nuestro cuerpo tiene de la luz del día.


LEY 3: EL PODER DEL MOMENTO.

El único momento que podemos vivir es ahora. La felicidad no se encuentra en años, en meses, en semanas ni en días, se encuentra sólo en el momento presente. ¿Cómo se logra sacar el máximo provecho a cada momento?. Siendo consciente.
Las decisiones de hoy son las realidades de mañana.
Montaigne dijo: “Mi vida ha estado llena de terribles desgracias… la mayoría de las cuales nunca ocurrieron”
Si vives bien hoy harás que ayer sea un sueño feliz y mañana una visión de esperanza. (kalidasa)
¿No estará usted sugiriendo que no se debe planear el futuro, verdad?.
¡En absoluto! Antes de emprender cualquier acción, es vital planearla debidamente. Pero no planee una cosa mientras esté haciendo otra. Cualquier cosa que haga o piense, concéntrese en esa actividad, emprendiendo tan sólo una cosa a la vez.
Sólo lograremos obtener el máximo provecho de la vida si obtenemos el máximo provecho de cada momento.
Vivir en el momento presente disipa los pesares, vence a la ansiedad y reduce el estress.


LEY 4: EL PODER DE NUESTRA PROPIA IMAGEN.

El hombre es como él cree ser.
¿Qué es la propia imagen?
La forma en la que uno se ve a si mismo, sus creencias sobre uno mismo. Uno de los motivos por los que mucha gente es infeliz es que no están contentos con ellos mismos.
¿Quién soy yo?¿Que soy yo?
El mayor error que puede usted cometer en la vida es basarse en los demás para averiguar quién es realmente. Cuando un padre o un maestro le dice a un niño: “eres malo” o “eres egoísta” o “vago” o “estúpido,” le están creando a ese niño imágenes negativas – y falsas. Es muy posible que el niño haya hecho o dicho algo que sea malo, egoísta, vago o estúpido pero ese fue el comportamiento del niño, no el niño. Se trata de una diferencia sutil, pero muy importante. Es la diferencia entre decir: “Eres una niña mala” y “Es malo derramar la leche sobre la alfombra”.
No es lo mismo, ¿verdad?
Cuando los demás son bruscos y hostiles, cuando nos dicen cosas crueles y desagradables, ello es siempre un reflejo de su espíritu alterado, no un reflejo de usted.
Cada persona es especial.
Los demás son un espejo nuestro, pero un espejo distorsionado.


LA 5 LEY: EL PODER DE LAS METAS.

Déjeme ver... sí, imagínese un terrible dolor abdominal. Un dolor agudo e intermitente que cada pocos minutos se hace sentir con más fuerza. Es tan fuerte que le hace gritar y llorar.
¿Cómo se sentiría?
Muy mal, me imagino.
¿Y como se sentiría si el dolor fuera empeorando y viniendo cada vez con más frecuencia? ¿Se sentiría preocupado o emocionado?
¿Qué tipo de pregunta es esta? ¿Cómo puede alguien sentirse emocionado a causa de un dolor? ¡Tendría que ser masoquista!
No. ¡Tendría que ser una mujer embarazada! Sufre el dolor, pero sabe que al final del dolor, tendrá un niño. Incluso puede desear que los dolores sean más frecuentes porque sabe que cada contracción la acerca al nacimiento de su hijo y también al final del dolor. Ese propósito y ese significado del dolor lo hace mucho más soportable.
Teniendo metas, nos dedicamos a lograr el placer, más que a evitar el dolor.


LA 6 LEY: EL PODER DEL HUMOR.

Entiendo lo que quiere decir, pero ¿cómo es posible reír dealgo que nos está preocupando o molestando?
El secreto está en hallar algo de lo que reírse. La mente lo es todo. Elegimos nuestros pensamientos y elegimos en qué nos vamos a concentrar. En lugar de centramos en “¿Qué es lo malo de esta situación?” podemos del mismo modo preguntarnos, “¿Qué tiene de gracioso esta situación?”
Un problema que tiene la mayoría de la gente es que se toman la vida demasiado en serio. Si simplemente nos detuviéramos un momento y nos preguntáramos: “¿Se notarán las consecuencias de esto dentro de diez años?”. Si la respuesta es “no,” ello indica que estamos tomando el asunto con demasiada seriedad. Es un poco como la fórmula anti–estress de dos pasos.
¿Qué fórmula es esa? – preguntó el joven.
El primer paso es: no preocuparse por las cosas pequeñas. El Sr. Hart hizo una pausa.
¿Y el segundo paso? – preguntó el joven.
¡Recordar que la mayoría de las cosas de esta vida son pequeñas!


LA 7 LEY: EL PODER DEL PERDON.

Mientras tenga resentimientos y odio me será imposible ser feliz. Nadie sufre por mi amargura, sólo yo.
Un coche pasó en rojo mientras él cruzaba la calle, destrozándole totalmente la pierna derecha. Tenía suerte de haber escapado con vida. Al parecer el conductor tenía mucha prisa y no vio al hombre que cruzaba tranquilamente la calle. “Odio a ese tipo de gente,” dije, pero el anciano me miró horrorizado. “¿Por qué odiar a alguien que ha cometido un error?” “En un momento u otro de nuestras vidas todos cometemos errores. Si odia usted a todo el que cometa un error, tendrá que odiar a todo el mundo... incluido usted mismo.”


LA LEY 8: EL PODER DEL DAR.

Cuanto más da uno, más recibe. Es como sembrar. Por cada semilla que siembre, recibirá cien. Cada día puedo crear felicidad en mi propia vida, bus-cando la forma de dar felicidad a los demás.


LA LEY 9: EL PODER DE LAS RELACIONES.

Las relaciones estrechas hacen que los buenos tiempos sean mejores y que los malos sean menos difíciles. Toda alegría compartida se multiplica por dos, sin embargo al compartir un problema éste se reduce a la mitad. Trata a todos aquellos con quienes te encuentres como si fuera la última vez que los vas a ver.


LA LEY 10: EL PODER DE LA FE.

Sólo hay una persona que le puede hacer feliz o desgraciado y esa persona es usted.

jueves, 17 de abril de 2008

una hora, dos horas

Que ganas tengo de que llegue el verano... ¿Porque? (o ¿para que?)
Hace buen tiempo, hay más horas de luz, calor, playa, vacaciones... digamos que se establece un equilibrio positivo entre muchos factores y se dispone de una actitud (veraniega). El resto del año parece diferente en este aspecto.

¿Y si pudieras tener todos los días dos horas de verano?... sólo tienes que dedicar dos horas al día al verano. Dos horas para tomar un helado, para dar un paseo mientras te da el sol, tomar una cañita en la plaza, leer un libro en un banco, estar de vacaciones... dos horas al día.

Esta claro que todo el mundo no puede disponer de esas dos horas al día para su verano (y menos en las horas más veraniegas del día) pero a lo mejor podría levantarse una hora antes. Podría, mientras se está en casa calentito en esas mañanas frias, hacer eso que siempre se ha querido pero para lo que nunca se ha tenido tiempo... una hora al día.

Disfruta de tu verano.


viernes, 21 de marzo de 2008

Las siete leyes espirituales del éxito

El éxito en la vida podría definirse como el crecimiento continuo de la felicidad y la realiza­ción progresiva de unas metas dignas [...]

Asi comienza el libro de Deepak Chopra "Las siete leyes espirituales del éxito". Lo he leido varias veces (es fácil conseguirlo por el clásico método mula) y me parece interesante recomendarlo. Aqui va un pequeño resumen...

1. Ley de la potencialidad pura.

Se basa en el hecho de que, en nuestro estado esencial, somos conciencia pura. La conciencia pura es potencialidad pura; es el campo de todas las posibilidades y de la creati­vidad infinita. La conciencia pura es nuestra esen­cia espiritual. Siendo infinita e ilimitada, también es felicidad pura. Otros atributos de la conciencia son el conocimiento puro, el silencio infinito, el equilibrio perfecto, la invencibilidad, la simplicidad y la dicha. Ésa es nuestra naturaleza esencial; una naturaleza de potencialidad pura.

Una manera de tener acceso al campo de la po­tencialidad pura es por medio de la práctica dia­ria del silencio, de la meditación y del hábito de no juzgar.

Una vez que logremos este acceso, podremos agregar un cuar­to componente a esta práctica: pasar regularmente un tiempo en contacto directo con la naturaleza. Pasar un tiempo con la naturaleza nos permitirá sentir la interacción armoniosa de todos los ele­mentos y las fuerzas de la vida, y experimentar un sentimiento de unidad con todas las cosas de la vida.

2. La ley del dar.

Nada es estático. Nuestro cuerpo está en intercambio dinámico y constan­te con el cuerpo del universo; nuestra mente man­tiene una interacción dinámica con la mente del cosmos; nuestra energía es una expresión de la energía del cosmos.

El flujo de la vida no es otra cosa que la interacción armoniosa de todos los elementos y las fuerzas que estructuran el campo de la existencia.

Al dar y al recibir, lo más importante es la in­tención. La intención debe ser siempre crear feli­cidad para quien da y para quien recibe, porque la felicidad sostiene y sustenta la vida y, por tan­to, genera abundancia. La retribución es directa­mente proporcional a lo que se da, cuando el acto es incondicional y sale del corazón.

La mejor manera de poner a funcionar la ley del dar, de iniciar todo el proceso de circula­ción, es tomando la decisión de que cada vez que entremos en contacto con una persona, le daremos algo. No es necesario que sean cosas ma­teriales.

3. La ley del "karma" o causa y efecto.

La mayoría de nosotros, como consecuencia del condicionamiento, respondemos de manera repetitiva y predecible a los estímulos de nuestro medio ambiente. Al parecer, nuestras reacciones son provocadas automáticamente por las perso­nas y por las circunstancias, y así olvidamos que esas reacciones son opciones que escogemos en cada momento de nuestra existencia. Sucede simplemente que escogemos esas opciones incons­cientemente.

Cuando hagamos una elección - cualquier elección - hagámonos dos preguntas. En primer lugar: "¿Cuáles son las consecuencias de escoger este camino?" El corazón nos lo dirá inmediata­mente. Y en segundo lugar: "¿Traerá esta decisión que estoy tomando felicidad para mí y para quie­nes me rodean?" Si la respuesta es afirmativa, si­gamos adelante.

4. La ley del mínimo esfuerzo.

Esta ley se basa en el hecho de que la inteligencia de la naturaleza funciona con toda facilidad y despreocupación. Ése es el principio de la menor acción, de la no resisten­cia.

La ley del menor esfuerzo tiene tres componen­tes, tres cosas que podemos hacer para poner en funcionamiento este principio de "hacer me­nos para lograr más":

El primer componenete es la aceptación. "Hoy aceptaré a las perso­nas, las situaciones, las circunstancias y los hechos tal como se presenten".
El segundo componente es la responsabilidad. Una vez aceptado un suce­so, un problema o una circunstancia, responsabi­lidad significa la capacidad de tener una respues­ta creativa a la situación tal como es en este momento. En todos los problemas hay un princi­pio de oportunidad, y esta conciencia nos per­mite aprovechar el momento y transformarlo en una situación o una cosa mejor.
El tercer componente es asumir una actitud no defensiva, lo que significa que nuestra conciencia abandona su actitud defensiva y nosotros renunciamos a la ne­cesidad de convencer o persuadir a los demás de que nuestro punto de vista es el correcto.

5. La ley de la intención y el deseo.

Cualquier cosa a la cual prestemos atención, crecerá con más fuerza en nuestra vida. Cualquier cosa a la cual dejemos de prestar atención, se marchitará, se desintegrará y desaparecerá. Por otro lado, la intención estimu­la la transformación de la energía y de la infor­mación. La intención organiza su propia realiza­ción.

Los cinco pasos para cumplir nuestros deseos:
1_Entrar en el espacio de conciencia pura.
2_Liberarnos de nuestras intenciones y deseos.
3_Permanecer en la conciencia de nuestro verdadero yo.
4_Renunciar al apego al resultado.
5_Dejar que el universo se encargue de los detalles.

6. La ley del desapego.

La ley del desapego no obstaculiza la ley de la intención y el deseo. Siem­pre tenemos la intención de avanzar en una de­terminada dirección, siempre tenemos una meta. Sin embargo, entre el punto A y el punto B hay un número infinito de posibilidades, y si la incer­tidumbre está presente, podremos cambiar de dirección en cualquier momento si encontramos un ideal superior o algo más emocionante. Al mis­mo tiempo, será menos probable que forcemos las soluciones de los problemas, lo cual hará posible que nos mantengamos atentos a las oportunida­des.

Cuando entendemos esta ley, no nos sentimos obligados a forzar las soluciones de los problemas.

7. La ley del "dharma" o propósito de la vida.

Tiene tres componentes:

El primero dice que cada uno de nosotros está aquí para descubrir su verdadero yo.
El segundo componente de la ley del dharma es la expresión de nuestro talento único. Todo ser humano tiene un talento único. Hay algo que podemos hacer mejor que cualquier otra persona en este planeta. Cuando expresamos ese talento nos introducimos en el estado de conciencia atemporal, fluiremos.
El tercer componente de la ley del dharma es el servicio a la humanidad. ¿Cómo puedo ayudar?

Esta ley conlleva tres compromisos:
Buscar nuestro yo superior, descubrir nuestro único talento, expresarlo y en consecuencia disfrutar de la vida y responder a la pregunta de que manera podemos ayudar a los demás seres humanos.


Lo mejor de este libro es que clarifica algunos conceptos e ideas que uno no es capaz de sintetizar aunque este cercano a ellas.
Es agradable y nada pesado leer el texto entero, son unas 25 páginas... de todas formas aqui dejo otro texto referente al señor
Chopra para tener más claro el contexto relativo al personaje.